El Ball de Diables de Esplugues de Llobregat es una de las entidades de cultura popular más activas del municipio. Creado en 2003, adopta el modelo de los bailes históricos del Penedès y Camp de Tarragona, con una puesta en escena que combina fuego, danza ritual y dramaturgia. El relato central gira en torno a la confrontación entre las fuerzas del Infierno —Lucifer, la Diablesa y los Borrones— y el poder divino representado por el arcángel Sant Miquel, que interviene para restablecer el orden.
La colla es protagonista habitual de los séquitos de Esplugues, donde avanza al ritmo de los tambores y con progresión pirotécnica, quemando carretillas y surtidores en coreografías de calle que forman parte de la imagen festiva del municipio. Uno de los momentos culminantes del calendario es la celebración de Santa Magdalena, en la que los diablos presentan el Ball Parlat y los Versots. El Ball Parlat, fijo desde 2007, dramatiza la lucha entre el Cielo y el Infierno, mientras que los Versots despliegan una crítica satírica sobre la actualidad local y política, mantenida en secreto hasta el momento de la recitación.
La actividad del Ball de Diables se extiende a lo largo del año con citas como la verbena de Sant Joan, los actos de Sant Mateu y el Quinto de Sant Esteve. En 2011, la entidad amplió su proyecto con la fundación del Ball de Diables Infantil de Esplugues, que reproduce fielmente el modelo de la colla grande e introduce a niños de entre 4 y 14 años en la cultura del fuego.
El grupo cuenta con una estructura de personajes y oficios muy definida: Llucifer y Diablessa como cabezas visibles, la tropa de diablos, los tamborileros, el Botafoc, los repartidores y los miembros de apoyo que gestionan cetros, mazas, carros y pirotecnia. La indumentaria, de tonos ocres y rojos, mantiene elementos iconográficos propios y sigue los criterios de seguridad tradicionales del mundo de los diablos.
Con una estética cuidada, una fuerte presencia en la calle y una implicación constante en la vida festiva de Esplugues, el Ball de Diables se ha consolidado como uno de los motores de difusión de la cultura del fuego en el municipio.

















