En Esplugues de Llobregat hay una entidad que este año celebra dos décadas de trayectoria apostando por el rock en directo. Se trata del Esplurock, una asociación que, desde el año 2007, organiza el festival homónimo dedicado al punk, el rock y el metal, convirtiéndose en uno de los principales referentes de estos géneros en el Baix Llobregat.
Pero detrás del festival hay mucho más. "Hay mucha trayectoria. Durante estos veinte años también hemos organizado un montón de conciertos y actividades relacionadas con el mundo del rock", explica el presidente de la entidad, Aleix Costa. Aun así, reconoce que el festival es el proyecto más emblemático de la asociación.
La vigésima edición del Esplurock se celebrará este sábado 25 de julio, a partir de las ocho de la tarde, en el Parc dels Torrents.
De festival modesto a referente del rock
Los orígenes del Esplurock se remontan a hace veinte años, cuando un grupo de jóvenes vinculados a la escena punk, metal y hardcore de la ciudad decidieron impulsar un festival dentro del ciclo Esplugues en Viu, organizado por la extinta entidad Glaz.
"Aquella fue la primera edición y la semilla de lo que hoy es nuestro festival", recuerda Costa. Desde entonces, el crecimiento ha sido constante. "Hemos ido picando piedra y la evolución es abismal. Ha cambiado la música, el presupuesto, la logística... Incluso, cuando empezamos, teníamos que pedir prestado el escenario al Ayuntamiento", explica.
Durante estos años también han ido cambiando de ubicación hasta encontrar su espacio ideal: el Parc dels Torrents. "No queremos irnos de aquí. Nos gusta porque no molestamos a los vecinos, es un parque muy grande y nos permite hacer nuestra actividad como se merece. Es todo un lujo", asegura el presidente.

Costa también destaca que su entidad vive "un momento muy dulce" y que, a pesar del paso del tiempo, el núcleo impulsor sigue siendo prácticamente el mismo que empezó: "Seguimos siendo los mismos de hace veinte años y estamos contentos porque hemos conseguido crear una referencialidad. Nacimos de nuestra inquietud cultural y del amor por el punk, el metal y el hardcore".
Un cartel especial para celebrar los 20 años
Para conmemorar esta efeméride, el Esplurock ha preparado un cartel que consideran "uno de los más potentes de su historia". De hecho, dicen estar "muy orgullosos" de la calidad de esta vigésima edición.
Los cabezas de cartel serán los veteranos Parabellum, una de las bandas más reconocidas del rock vasco. "Es un grupo que se tiene que ver en directo y es muy conocido dentro de nuestro ámbito", destaca Costa. También actuarán Mean Machine, referentes del hard rock, otra de las bandas que la organización tenía muchas ganas de traer al festival. El programa se completa con las actuaciones de Grètel, Kskaos e Infante Alonso.
Por segundo año consecutivo, la fiesta empezará antes del festival con una previa en la plaza de Catalunya, a partir de las cinco de la tarde, con una sesión de PD Grosz. Durante toda la jornada, la música continuará con las sesiones de PD Ignacid, que pinchará al inicio del festival, entre actuación y actuación y también al final de la noche.
La entrada al festival será gratuita y, como es habitual, habrá servicio de barra con precios populares.

La reivindicación pendiente: más espacios para la música
Más allá de la organización del festival, el Esplurock mantiene una reivindicación histórica: la necesidad de que Esplugues disponga de locales de ensayo para que las bandas locales no tengan que desplazarse a municipios vecinos como l'Hospitalet o Cornellà. Es una demanda que todavía no ha encontrado respuesta, pero ahora la entidad mira con optimismo hacia el futuro gracias a la construcción del nuevo Auditori-Teatre de Esplugues. Costa confía en que este equipamiento permita impulsar actividades durante todo el año, más allá del festival: "No tenemos suficiente oferta de música en directo y nos hace mucha falta. Nos gustaría organizar conciertos en formato más pequeño y dar más vida a la escena musical de la ciudad". Todo ello, con el objetivo de dar oportunidades a los grupos emergentes que van naciendo en la ciudad porque si no hay relevo "la escena muere".
Mirando hacia el futuro
Después de veinte años de trabajo voluntario, Costa admite que mantener un festival de estas dimensiones es exigente, pero asegura que todavía les queda "cuerda para rato". "Duraremos hasta que nos cansemos. Lo que hacemos es muy exigente, pero si la salud nos lo permite y continuamos teniendo el apoyo del Ayuntamiento, todavía nos quedan muchos años", resume.
De hecho, Esplugues es afortunada, porque no es habitual encontrar una entidad dedicada exclusivamente a la promoción del rock. En el Baix Llobregat, una de las comarcas con más rock de Cataluña solo hay cuatro más. Y consideran que esto no es suficiente. "Debería haber una entidad de rock en cada municipio", afirma este músico.
De momento, Esplugues puede presumir de tener una que llega a los veinte años de vida celebrando también la vigésima edición de un festival que se ha convertido en una cita imprescindible para los amantes del punk, el rock y el metal.
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