La obra nace como un homenaje a dos artistas gracienses ya desaparecidas: la poeta Esther Martínez i Pastor y la cantante Esther Pastor Gorchs, y se convierte a la vez en un ejercicio de recuperación de la memoria histórica del arte hecho en voz de mujer.
Las tres voces, escrita, sonora y lectora, comparten una misma energía atemporal, un alma que las conecta más allá de sus dimensiones. Estas tres Esthers son interpretadas por una sola bailarina, en presencia física e interacción audiovisual, invitando al espectador a cuestionarse los límites entre cuerpo, pensamiento, imaginación y miste








