La Fabra i Coats volverá a convertirse, del 29 al 31 de mayo, en el epicentro del Altre Festival Internacional de Artes Escénicas y Salud Mental. La cita llega este año a su duodécima edición con más de 40 espectáculos de teatro, danza, música, poesía y nuevos formatos escénicos que buscan “dar visibilidad a propuestas creadas o protagonizadas por personas con problemas de salud mental y sin”, tal como explica desde la organización, Martina Cumova.
El festival, que nació en 2015 precisamente en el recinto fabril de Sant Andreu, se ha consolidado como una de las propuestas culturales más singulares de Barcelona. “Somos un festival de salud mental e intentamos que sea para todo el mundo, para todas las personas, con y sin problemas de salud mental”, explica Cumova. Según defiende, el gran diferencial del proyecto con otros festivales es que “intentamos poner medidas de accesibilidad para el resto de personas con diversidad funcional” y, a la vez, las hacen protagonistas.
Cumova asegura que el festival parte de una idea muy clara: “Tratamos la salud mental de una manera colectiva, porque creemos que todas las personas tenemos salud mental, algunas mejor y otras peor”. Una filosofía que impregna toda la programación y que busca alejar la salud mental de un enfoque exclusivamente médico o sanitario.
Un festival arraigado en Sant Andreu
Hay que tener en cuenta que la relación entre el Altre Festival y Sant Andreu viene de lejos. “El primer festival ya fue en la Fabra i Coats, y era muy diferente a lo que organizamos ahora”, recuerda Cumova, que destaca que el proyecto nació impulsado por Manel Anoro y Bea Lieve como “un homenaje” al psiquiatra Josep Clusa, referente de la salud mental comunitaria en Cataluña.
La edición de este año se inaugurará este 29 de mayo con un concierto de Macaco y Divina Molécula, un grupo vinculado a la Associació Matissos. “Siempre buscamos un artista más conocido y lo combinamos con grupos locales”, señala. El objetivo, asegura, es generar “esta interacción” entre públicos diferentes. “No será el típico concierto de Macaco, porque el público será muy diverso”, añade.
Durante tres días, la Fabra i Coats acogerá propuestas que reflexionan sobre conceptos como el estigma, la vulnerabilidad o la idea de normalidad. Entre ellas habrá piezas como Llamada entrante, basada en testimonios de trabajadoras de líneas de prevención del suicidio en Uruguay; el laberinto sensorial de Lunatika; o las nuevas creaciones de Pau Masaló, Teatro de los Invisibles o Blanco Bual.
Camino pendiente
Para Cumova, todavía “hay mucho miedo y estigma” alrededor de la salud mental, aunque considera que después de la pandemia “el problema es más la salud mental colectiva”. En este sentido, asegura que el festival también quiere ser “un poco de alegría y cuidarnos”. Precisamente, más allá de los espectáculos, el Altre Festival reivindica la cultura como un espacio de encuentro y mezcla. “Pensamos mucho en el contacto social horizontal”, detalla. “Te encuentras en un lugar que quizás no es el habitual y conoces personas que en otras circunstancias no podrías conocer”.
Después de once ediciones y más de 40.000 espectadores acumulados, el festival volverá a llenar la Fabra i Coats de escenarios, performances y conciertos con una idea central: “La cultura necesita nuevos interlocutores y ser más representativa de la sociedad en su conjunto”.




