Cabaret, drag, transformismo, burlesque, clown, magia o canción. Las artes de variedades continúan muy vivas en Barcelona, pero sus profesionales denuncian que lo hacen desde la precariedad y la invisibilidad. Con esta realidad de fondo ha nacido Torna Paral·lel, una asociación que reivindica estas disciplinas como patrimonio cultural vivo de la ciudad y reclaman poder tener un papel activo en el futuro de la avenida que las convirtió en símbolo del entretenimiento popular.
"Torna Paral·lel nace para juntar a todos estos artistas", explica la presidenta de la entidad, Sara Brown. "Nos inspiramos en la tradición del Paral·lel, donde durante buena parte del siglo XX las variedades fueron fundamentales para la vida cultural de Barcelona. Después este mundo ha ido desapareciendo, pero nosotros seguimos existiendo", dice Brown.
Presentación en sociedad
La asociación se presentó oficialmente el pasado 30 de junio en el Centre Cultural Albareda, culminando más de un año y medio de trabajo colectivo. El proyecto reúne a artistas de las diferentes disciplinas que históricamente han formado parte de las variedades. Y también hacen un llamamiento a gestores culturales y vecindario a sumarse. Lo pueden hacer a través de este formulario.
Para sus impulsores, sin embargo, el nacimiento de esta nueva asociación va mucho más allá de crear una nueva entidad cultural. Quiere ser una respuesta a la situación que vive el sector, denunciarla y poner sobre la mesa diferentes alternativas.
"La precarización es enorme"
"Cuando actuamos en bares o locales de Barcelona, es muy fácil que se aprovechen de nosotros. Nos pagan muy poco, a menudo ni siquiera se nos considera trabajadores, y acabamos aceptando unas condiciones laborales que no son dignas", denuncia Brown.
Según explica, hoy muchos artistas asumen todas las tareas de sus espectáculos. "Somos productoras, comunicadoras, técnicas, directoras... Acabamos haciendo todos los departamentos nosotras mismas. Lo hacemos porque tenemos muchas ganas de crear, pero esto no es sostenible", lamenta Brown.
Una comunidad antes que una reivindicación
El origen de Torna Paral·lel se remonta a 2024, cuando varios artistas empezaron a organizarse a través de un grupo de WhatsApp. A pesar de trabajar en disciplinas diferentes, compartían escenarios, público y problemáticas. "El cabaret, el drag o las variedades tienen lenguajes diferentes, pero vivimos en los mismos ambientes. Históricamente, siempre han formado parte de un mismo ecosistema", detalla la artista.
Todo ello acabó convirtiéndose en un espacio de trabajo que hoy ya funciona con una junta directiva, diversos grupos motores y una asamblea general abierta que se reunirá periódicamente, cada tres meses.
Con todo, sentían la necesidad no solo de tener una entidad que los pusiera en el mapa y hacer piña, sino también de hacer comunidad. "Para reivindicar cualquier cosa ante las instituciones primero teníamos que crear una entidad fuerte", detalla Brown.
En este sentido, el primer acto público ya como entidad constituida ha sido todo un éxito: "Juntamos a gente muy diferente, pero con la misma voluntad de pensar el futuro juntas. En nuestro sector hay mucho individualismo, y una de las cosas que queremos recuperar es precisamente la idea de comunidad."mPara la presidenta de la asociación, este cambio de mentalidad es imprescindible. "Es muy fuerte ver hasta qué punto la gente no está acostumbrada a que los artistas se junten y se organicen. Este ha sido uno de los comentarios que más hemos recibido", añade.

Recuperar el legado del Paral·lel
La nueva entidad reivindica que las artes de variedades forman parte de la historia cultural de Barcelona. Recuerdan que el Paral·lel fue durante décadas el gran epicentro del music hall, el cuplé, el teatro de revista o el transformismo, convirtiéndose también en un espacio de resistencia cultural y de libertad para muchas disidencias.
Según la entidad, este legado ha ido desapareciendo a medida que las políticas culturales y los modelos de gestión han priorizado una oferta más comercial, dejando poco espacio a las disciplinas que históricamente habían dado identidad a la avenida barcelonesa.
Establecer un diálogo con el Ayuntamiento de Barcelona
Por todo ello, una de las principales reivindicaciones de la asociación es establecer un diálogo estable con el Ayuntamiento de Barcelona. "Queremos construir un puente con el consistorio para que las variedades sean reconocidas institucionalmente como patrimonio del Paral·lel y de Barcelona", afirma Brown. "Las salas del Paral·lel tienen una función pública aunque su gestión sea privada, y queremos formar parte de su programación", añade.
La entidad asegura que ya ha iniciado conversaciones con el consistorio y que también trabaja conjuntamente con otros colectivos culturales de la ciudad para participar activamente en la vida cultural de la capital catalana.
Profesionalizar el sector
Más allá del reconocimiento institucional, Torna Paral·lel también quiere impulsar la profesionalización de las artes de variedades. La idea es compartir conocimientos entre artistas sobre producción, dirección, gestión, economía o derechos laborales, generando una especie de mentoría entre iguales. "El saber es poder", resume Brown. "Si compartimos todo aquello que sabemos, nos hacemos más fuertes como colectivo y podemos evitar situaciones laborales muy injustas, como trabajar muchas horas por solo setenta euros", dice.
La asociación también quiere preservar la memoria de estas disciplinas y facilitar el relevo generacional, conectando artistas consolidados con creadores emergentes.
Los próximos pasos
La primera actividad pública llegará el 24 de julio, en el marco de la Fiesta Mayor del Poble-sec, con un espectáculo que ya preparan.
De cara al otoño, también sacarán adelante unas jornadas de profesionalización en el Centre Cultural Albareda dedicadas a las artes de variedades. El programa, todavía en proceso de definición, incluirá talleres de clown, técnica escénica, producción de espectáculos e historia del Paral·lel.
Con todo, el reto más importante que afronta este nuevo actor cultural barcelonés, según su presidenta, es que las variedades (y toda su historia) continúen formando parte del presente y del futuro de Barcelona.





