Sant Adrià de Besòs ha celebrado este marzo un hito importante: los 25 años de la Trobada de Puntaires, un evento que se ha consolidado como uno de los más veteranos de la comarca y un pilar de la cultura popular local. La plaça de la Vila acogió esta edición especial que reúne año tras año a cientos de artesanas para mantener vivo el arte de los encajes de bolillos, un patrimonio inmaterial que forma parte de la identidad del municipio.
El oficio de puntaire es una de las tareas artesanas con más historia, y en Sant Adrià cuenta con un gran arraigo gracias a dos entidades que la mantienen viva: la asociación Dones de Sant Adrià y la asociación Dones de l'Agulla Daurada. Este año, para celebrar esta cifra redonda, la cita no se limitó solo a los encajes, sino que se abrió a otras labores textiles, mostrando la riqueza y diversidad del trabajo hecho a mano.
Sant Adrià tiene un pasado estrechamente ligado al sector textil, ya que albergó la colonia Can Baurier, donde las mujeres fueron las grandes protagonistas. Para conocer más sobre esta historia, se puede visitar la exposición permanente en el Casal de Cultura (c. de la Mare de Déu del Carme, 22), que también es la sede de las dos asociaciones organizadoras. Las personas interesadas en aprender el oficio o conocer las actividades de las asociaciones pueden contactar directamente con ellas en el mismo Casal.
La Trobada de Puntaires se consolida así como uno de los eventos culturales más longevos del territorio, demostrando que la tradición artesana continúa viva y se transmite de generación en generación gracias al esfuerzo y la dedicación de las entidades locales.




