La Fabra i Coats se convertirá, un verano más, en un gran escenario al aire libre. Del 15 al 17 de julio, el festival Breus Sant Andreu celebrará su cuarta edición con tres noches consecutivas de teatro, una participación récord de dramaturgos y la implicación de cuatro de las compañías locales más arraigadas.
La fórmula se mantiene intacta: convocar un concurso de textos breves de nueva creación, seleccionar cuatro y llevarlos a escena con la complicidad de Clip Teatre, La Lírica de Sant Andreu, L’Avançada Teatre y Sant Pacià Teatre. El resultado es una propuesta que combina talento emergente y tradición teatral en un mismo proyecto. “Breus Sant Andreu es un proyecto de teatro que propone ser 360 grados”, sintetiza la miembro de la organización, Sara Cañete. ¿Pero qué quiere decir esto? “Combina las representaciones con la creación”, añade. De hecho, este año, el certamen ha recibido 75 textos, una cifra que representa un incremento del 50% respecto a la edición anterior. “Estamos creciendo exponencialmente”, celebra.
Las representaciones comenzarán cada día a las 19.30 horas en dos espacios diferenciados del recinto fabril. El público irá alternando entre escenarios para disfrutar de las cuatro piezas seleccionadas: Les cadires del vespre, de Miklós Cseszneky, dirigida por Clip Teatre; I nosaltres què...?, de Quico Grau i Inés María Vázquez, a cargo de La Lírica de Sant Andreu; Als vuitanta, carretera i manta, de María Borrás, producida por L’Avançada Teatre; y Lliçons de vida, de Robert Rodríguez, que pondrá en escena Sant Pacià Teatre. La entrada tiene un coste de 8 euros.
Más allá del concurso, Breus se ha convertido en un punto de encuentro para el teatro andreuense. “Queríamos hacer un concurso de nueva creación, pero a la vez también reivindicar la tradición de teatro amateur que hay aquí en Sant Andreu”, señala Cañete. Por esta razón, no es casualidad que detrás del proyecto haya cuatro entidades con décadas de trayectoria sobre los escenarios.
En paralelo, el ambiente que aporta la Fabra i Coats también forma parte de la experiencia. “Nos gustaba mucho esta idea de teatro al fresco, muy veraniega”, apunta la organizadora. Por esta razón, las representaciones se desarrollan al aire libre, aprovechando dos rincones de la Fabra i Coats e invitando a los espectadores a moverse de un espacio a otro. “La combinación de aire libre, espacio urbano y un lugar tan simbólico de Sant Andreu tenía mucho potencial”, defiende.
Después de cuatro ediciones, Breus ya ha dejado de ser una prueba para convertirse en una cita consolidada del calendario cultural. “Queremos dar una oportunidad a la gente que tiene ganas de escribir y ver representada su obra”, resume Cañete. Pero el proyecto también mira hacia casa: “Como no podía ser de otra manera, también queríamos reivindicar la tradición teatral de Sant Andreu y poner en valor unas compañías que son superpotentes”, concluye.




