Marc Menéndez (Gràcia, Barcelona, 2000) es un joven dramaturgo y director de teatro que se encuentra en el último año de Dramaturgia y Dirección en el Institut del Teatre. Sueña que la obra que ha estrenado este año con su compañía, Biombos, represente su salto al circuito profesional. Además, colabora con la compañía de teatro infantil y familiar Embroutats.
¿Cómo te definirías?
Como dramaturgo y director. Siempre he ido escribiendo cosas, no he parado nunca.
¿Cómo empezaste?
De pequeño era muy teatrero, hacía magia y la familia me llevaba mucho al teatro. Y una cosa llevó a la otra. Estudié en la escuela Nancy Tuñón y después en El Timbal y, allí, como me interesaba la escritura y la dirección, creé la compañía de teatro Biombos con compañeros de clase. En marzo de 2019 estrenamos el primer espectáculo, Nora.
¿Has representado tus espectáculos?
Como Biombos es una compañía formada en Gràcia, siempre estrenamos los espectáculos en el Espai Jove La Fontana, donde nos acogen muy bien. Pero la obra que más hemos movido ha sido Radiografía. Actuamos en la Sala Fiveller (Mollet del Vallès), en la Sala Roser Carrau (Vilassar de Mar) y en el Centre Cívic Boca Nord (Horta-Guinardó, Barcelona).
¿A quién admiras?
Como compañía histórica, diría Els Joglars, por el código artístico con el que juegan. Y de las de ahora, la Calòrica, una compañía de teatro que me tiene enamorado. Han picado piedra como nadie y está muy bien tener un referente que te diga que se puede conseguir el éxito.
¿Cuál es el escenario de tus sueños?
Tengo especial estima a la sala Flyhard de Sants. Me gusta la proximidad que ofrece y su programación. Aparte, dentro del circuito profesional de salas de Barcelona, hay pequeñas que tienen mucho encanto, como el Atrium o la Versus Glòries.





