El Centre d'Art Contemporani de la Fabra i Coats ha estrenado dirección y lo hace con dos exposiciones que, sin buscarlo explícitamente, hablan del cuerpo femenino, del trabajo y de la memoria. Hasta el 12 de abril de 2026, LALIRIO de Fuentesal Arenillas (comisariada por Clàudia Elies) y Strawberry Fields, videocreación ganadora de la 11ª edición del Premio de Videocreación de Julia Montilla, cohabitan en el edificio del reformado centro fabril de Sant Andreu de Palomar y demuestran que poesía y denuncia pueden convivir bajo el mismo techo. Una inmersión que el asistente, además, ahora puede hacer acompañado de expertos en las visitas comentadas. La próxima: este domingo a las 12 horas (no es necesaria inscripción previa).
LALIRIO: una columna vertebral de tela que respira
Cuando el público se adentra en el espacio expositivo, lo recibe en la planta baja Carrusel, una instalación que la comisaria y directora del Centre d’Art Contemporani, Clàudia Elies, define como “una correspondencia entre dos artistas”. Su origen hay que ubicarlo en una curiosa correspondencia: los artistas Fuentesal Arenillas e Itziar Okariz decidieron, en lugar de enviarse cartas, intercambiar piezas de ropa que respondieran a deseos concretos: “Quiero un pantalón que sirva para dos personas”, “quiero una chaqueta que me pueda poner, pero que sea lo suficientemente grande para ponerme entera con alguien más”, explica la directora. El resultado es una acumulación de chaquetas, camisas y pantalones que cuelgan entre los pilares como una gran columna vertebral textil, en un diálogo con la antigua fábrica de hilos.
En la primera planta, en cambio, reposa Imaginaria i Caracolas, la nueva producción creada expresamente para el espacio. Setenta bastidores de madera recogen huellas, manchas y rastros de los talleres de las artistas, con la intervención de la artista LUCE que añade una capa más de memoria. Caracolas parte de los mismos patrones de Carrusel, pero se transforma en formas que “se estiran, reposan y desaparecen”, como si de una repetición constante se tratase.
En este sentido, el título LALIRIO tiene doble lectura. Por un lado, responde “a la vedet que deambula de lugar en lugar” y, al mismo tiempo, remite al lirio de mar, la flor que “deja el día y muere la noche”, relata Elies en relación a esta repetición constante. A pesar de la curiosidad táctil que pueden despertar todos estos tejidos, desde el centro recuerdan que no se pueden tocar: “Es simplemente visual y espacial”.

Strawberry Fields: la fresa como espejo del colonialismo continuado
Ya en la sala negra y en bucle durante 65 minutos, Julia Montilla (Barcelona, 1970) lleva al espectador a los campos de plástico de Huelva. El título remite a los Beatles, “living is easy with eyes closed”, y plantea la mirada como acto político. El vídeo combina imágenes poéticas de los campos con la realidad de las temporeras, mayoritariamente mujeres migrantes. “La mayoría que recogen estas fresas son mujeres”, recuerda Elies.
En este vídeo-documental, Montilla traza una línea entre el pasado colonial español y el actual extractivismo: “Ahora es la encarnación de una figura migrante de países como Marruecos o del este de Europa, pero antiguamente también había habido estos desplazamientos desde territorios del sur hasta otros lugares”. En paralelo, destaca la presentación que hace la artista de las condiciones laborales opacas y los abusos. En lugar de explicitarlos, el film opta por sugerirlos. Una apuesta que, además, ha tenido que tener en cuenta la confidencialidad de las protagonistas: “Ha sido muy difícil grabarlas, el objetivo era preservar su seguridad, por eso no salen en primera persona”, explica la directora.
La estética del film es bella y a la vez inquietante: “Son imágenes muy poéticas, que a priori quizás no encarnan esa dureza, pero después la dureza la vas viendo poco a poco, sin ser muy punzante”, enfatiza Elies. De hecho, se puede entrar a media proyección y entenderla, pero la experiencia completa es la que revela todas las capas.

Un mismo espacio, dos voces complementarias
Clàudia Elies, que asume la dirección del centro desde mayo de 2025, quiere que el público se lleve una idea clara de su visita al espacio: “Que vea que este centro ahora estrena un nuevo ciclo, que pasarán cosas muy diversas, que tenemos espacio para la poesía, para la belleza, para esa pieza de ropa que se convierte en escultura y que dialoga con el pasado, pero que al mismo tiempo también tenemos espacio para tocar temas de actualidad”. De entrada, la apuesta es clara: dos exposiciones que parten del cuerpo femenino. LALIRIO, con el cuerpo que se viste, se mueve y se recuerda, y en Strawberry Fields, con el cuerpo que trabaja, sufre y es silenciado.








