Jester es un grupo de música que es sinónimo de Sant Andreu de Palomar, y eso es clave para entender el proyecto. La banda está formada por Eloi Román a la voz, Mateu Vayreda a la guitarra, Joan Valentín al bajo y Pau Basté a la batería. Son de este barrio barcelonés y reivindican esta identidad de manera constante. De este amor por el lugar que los ha visto crecer nació, en 2023, una canción dedicada a una de las entidades andreuenses más emblemáticas, la Unió Esportiva Sant Andreu, titulada Càntic dels de Sant Andreu.
Su universo creativo y personal está profundamente atravesado por esta conexión emocional con el club de fútbol, que hace pocos días se proclamó campeón de Segunda RFEF y recibió el homenaje de los vecinos en la plaza Orfila, donde no faltó su cántico, ya convertido en un auténtico himno del barrio.
El descanso de un partido que lo cambia todo
“Trabajar con el Sant Andreu es muy fácil”, afirman desde el grupo. Se deshacen en elogios hacia la entidad por el apoyo recibido desde el primer momento. De hecho, el año 2023 tocaron en la media parte de un Sant Andreu - Terrassa, en el mismo escenario donde lo habían hecho The Police cuarenta años antes. Lejos de convertirse en un homenaje a aquel grupo mítico, acabó siendo la presentación oficial de Jester en sociedad. “Fue como una especie de presentación en sociedad, un momento muy emocionante”, dice el vocalista. Un momento que les dio impulso para encarar el proyecto. Comparten con el mundo del fútbol la pasión y el carácter más salvaje. “Vincularnos al mundo con pasión, como lo hace el fútbol, era importante para nosotros”, argumentan.

En cuanto a la popularidad del club, reconocen que les ayuda a darse a conocer y celebran sus victorias: “Siempre que hay un ascenso del Sant Andreu, a nosotros nos va muy bien”, dicen. Ahora se encuentran en un momento decisivo: este verano empezarán a actuar de fiesta mayor en fiesta mayor y el 25 de septiembre publicarán su primer álbum, Personajes. Antes, el 27 de junio, estrenarán un single con trasfondo crítico y social dedicado a la monarquía, titulado Letizia, primer adelanto de un disco lleno de personajes e historias que interpelarán a todo el mundo. “Hablamos de personajes que vemos por la calle, que son nuestra esencia y que también son fácilmente localizables en otras zonas de Barcelona”, explican.
Su estilo, el 'quinquipop'
Musicalmente, Jester se inscribe en un territorio difícil de delimitar. Ellos mismos han optado por inventarse una etiqueta: el quinquipop. Quinqui, porque sus letras nacen de la calle, del barrio y de las historias cotidianas de su entorno más cercano. Y pop, porque tienen claro que quieren llegar lejos, conectar con mucha gente y hacer una música accesible sin renunciar a su esencia. Una combinación que, dicen, les permite ser profundamente locales y, a la vez, abiertamente universales. “Ningún género nos acababa de encajar con lo que hacíamos y con lo que somos, así que decidimos crear el nuestro”, explican.
Aun así, los de Sant Andreu reconocen que tienen referentes que ayudan a definir su estilo y su alma. Reciben una gran influencia de las bandas de rock que sonaban en los años noventa, las mismas que escuchaban sus padres. Este peso se nota tanto en el sonido: con guitarras protagonistas, como en la estética y la puesta en escena. Bandas como Extremoduro, Oasis o Green Day están presentes en su música. Pero más allá de las etiquetas, lo que los define es su mirada: “Queremos hacer música para todos; nos gusta decir que hacemos rock para jóvenes de 0 a 99 años".

El 2017, los primeros pasos
El nombre del grupo es toda una declaración de intenciones. Jester, que en inglés significa bufón, no solo hace referencia a un personaje histórico que hacía reír en las cortes mientras escondía una vida a menudo solitaria y triste, sino que también encapsula la manera como este cuarteto andreuense entiende la música: como un espacio para explicar lo que pesa, lo que quema y lo que hace barrio, siempre con un punto de juego y de ironía que busca distraer, sí, pero también reivindicar.
Sus cuatro integrantes tienen trayectorias y gustos muy diferentes, del jazz al hip hop, pasando por el rock más clásico y que han acabado encontrando un terreno común casi natural. Ellos mismos lo explican con una metáfora: cada uno tiene un ‘superpoder’ diferente y, en lugar de chocar, eso les hace encajar como un engranaje.
El resultado de todo ello es un grupo cohesionado que funciona precisamente por esta diversidad interna. La formación actual se consolida en 2021, a pesar de que el proyecto ya había empezado a germinar en 2017. Los cuatro miembros se conocen de hace tiempo y ya habían tocado juntos en otros contextos, pero es en este momento cuando deciden dar forma, nombre y dirección a la propuesta.
En el año 2022-2023 decidieron dar un paso adelante y se inscribieron en el Cabal Musical, un programa impulsado por Tallers de Músics que busca profesionalizar a los músicos de la zona norte de Barcelona y que, según explican, les ha permitido crecer, marcando un punto de inflexión: lo que antes era intuición ahora empieza a tener estructura. En este sentido, están muy agradecidos al programa y, en especial, a su mentor, el productor Valen Nieto.
El futuro inmediato también les llevará a escenarios como la sala Heliogàbal, este viernes 8 de mayo, donde compartirán cartel con otras propuestas emergentes como Wet Iguanas, y donde están a punto de hacer sold out. Puedes comprar las entradas aquí.
Y, como siempre, lo harán con esta mezcla de nervio, orgullo de barrio y la voluntad de seguir construyendo un proyecto, que como el Sant Andreu, va creciendo.






