La semana arrancó con el estreno, justo al día siguiente del Lunes de Pascua, de Beethoven en el nuevo espacio La Fàbrica de los Teatres del Farró. Un espectáculo-concierto creado por Xavier Albertí y Albert Arribas, que explorar la profunda huella estética e ideológica que el compositor alemán ha dejado sobre nuestra contemporaneidad. La obra es una producción de Centaure Produccions, protagonizada por el mismo Albertí, que se estrenó el pasado 27 de marzo en el Teatre de Lloret, coproductor de la propuesta. Al día siguiente miércoles, el otro espacio de los Teatres del Farró, La Gleva Teatre, recuperó la propuesta de teatro físico ÈXIT o EXIT que la compañía DueTeatre ya estrenó en diciembre en la sala Dau al Sec.
El mismo miércoles, la Sala Versus Glòries estrenó El ladrón de libretas, una adaptación escénica de la novela homónima de Gianni Solla, ambientada en un pueblo rural de la Italia fascista de Mussolini, con la que el director y dramaturgo David Pintó i Codinasaltas celebra veinte años de trayectoria escénica. El actor Albert Triola encarna al protagonista de esta historia: un pastor analfabeto que aprende a escribir a escondidas.
Por su parte, el Teatre Tantarantana ofreció un doble estreno. Por un lado, Els Marquesets, tándem artístico formado por Toni Sans y Rubèn Montañá, que hace poco colaboraron con la creación de L’amor venia amb taxi de La Cubana, presentaron la comedia existencialista Big Fake en los Baixos 22 (la sala grande del Tantarantana). Por el otro, en el Àtic 22 (la sala pequeña) arrancaron las funciones de Cómo eliminar el olor a lejía de las manos, una comedia negra donde la compañía Mala Idea hace un homenaje a las camareras de piso, la categoría más baja en la jerarquía del sector turístico. Esta obra se ha programado en el marco del proyecto «Visionarios», una iniciativa del Tantarantana para acercar las artes escénicas a la juventud a través de la participación directa y donde un grupo de jóvenes es invitado a escoger parte de la programación del teatro.

El miércoles también hubo dos estrenos muy esperados: Tengo un bosque en el cerebro, obra de la alicantina Guadalupe Sáez creada gracias a las Ayudas Benet i Jornet impulsadas por la Sala Beckett, y Mil tres, say cheese (Las resurrecciones de Don Giovanni), una ópera experimental de Cabosanroque que se puede ver en el Teatre Lliure de Gràcia. El montaje de la Beckett ha sido dirigido por Alícia Gorina y nos sumerge poéticamente en un instante dramático de pérdida familiar protagonizado por Rosa Boladeras y un grupo de jóvenes intérpretes. Por el contrario, el colectivo Cabosanroque propone una revisión del mito de Don Juan con una mirada radicalmente contemporánea, buscando los puntos en común entre la música de Mozart y Bad Bunny.
Finalmente, los estrenos del miércoles también incluyeron la obra [AGON]IA, un relato de ciencia ficción de Marcel Clement, cargado de intriga cósmica y supervivencia psicológica, protagonizado por Berta Pipó Canadell bajo la dirección de Victòria Boixadera.
Aunque las funciones previas arrancaron el miércoles, el jueves vivimos otro de los grandes estrenos de la semana: la esperada adaptación escénica de la celebrada novela deEva Baltasar Permagel (Club Editor, 2018), a cargo deAlbert Pijuan y Victoria Szpunberg, que también firma la dirección. Como en el caso de la Versus, la obra es un monólogo protagonizado por la actriz Maria Rodríguez Soto y es la gran apuesta de la temporada delEspai Texas.
El mismo jueves, El Maldà estrenó Escenas de una separación, una nueva producción de la compañía El Eje, que supone el debut de la guionista Eva Pauné Martínez como dramaturga, bajo la dirección de Mercè Vila Godoy. Se trata de una actualización lésbica y contemporánea de la serie Secretos de un matrimonio (1973) de Ingmar Bergman protagonizada por Patricia Bargalló, Mar Pawlowsky y Eric Balbàs.
Y en el Centro de las Artes Libres de la Fundación Joan Brossa se vivió una noche histórica con el estreno de Los políticos, el primer texto del reconocido dramaturgo alemán Wolfram Lotz que se estrena en el estado. La obra ha sido editada por Arola Editors con la magnífica traducción catalana de Marc Villanueva Mir. Es un poema río que utiliza las canciones, la rima y las repeticiones para hacer avanzar un discurso en bucle que denuncia la inmovilidad contemporánea de una sociedad atenazada por el miedo, abonada a una queja constante y reticente a politizarse. Un verdadero reto interpretativo encarado por Guillem Albasanz, Francesc Marginet, Sandra Pujol y Ainoa Ro
El jueves también hubo dos estrenos circenses: por un lado, La Badabadoc presentó Búnker, una comedia clownesca creada por Albert Requena y Christian Atanasiu, con dirección de Carlo Mô y, por el otro, el Antic Teatre recuperó Cruuu, un espectáculo de la payasa Diana Gaddish que ya pudimos disfrutar en marzo del año pasado dentro del festival Dansa Metropolitana. Por su parte, el Mercat de les Flors estrenó una propuesta de gran formato con la coreografía RA! de Patricia Caballero, que reúne casi una veintena de intérpretes en escena.

El mismo jueves también se estrenó en el Teatre Gaudí Barcelona Por, adaptación de la novela homónima de Stefan Zweig a cargo del creador e intérprete Andreu Rifé. Un espectáculo que habla sobre el miedo que nos paraliza y que Rifé hacía tiempo que rumiaba; de hecho, el proyecto empezó a perfilarse hace un año gracias al amparo de la Fundación Romea. A partir del viernes, la misma sala también recuperó el monólogo Mujer y aspirador(a) que Helena Tornero escribió para la actriz Míriam Escurriola Peña: un texto estrenado en 2024 en la Sala Becektt y editado en la colección «Zona de Emergencia» de Galés Edicions y el Institut del Teatre. El texto aborda algunas cuestiones primordiales del ecofeminismo y, en parte, está inspirado por el curso «Teatro y Ecología» que la directora inglesa Katie Mitchell impartió en el Obrador de Verano de la Sala Beckett en el año 2022.
Hoy, viernes 10 de abril, el Teatro Nacional de Cataluña estrenará El sonajero, el nuevo espectáculo inmersivo de Proyecto Ingenuo, con dramaturgia de Alba Collado y dirección de Marc Chornet Artells que es, a la vez, un ejercicio de memoria histórica y un acto de reparación basado en el caso real de Catalina Muñoz, ejecutada en septiembre de 1936 y enterrada con el sonajero de su hijo de nueve meses en una fosa común de Palencia.
Por el contrario, el Teatre Eòlia acogerá el debut como dramaturgo del actor y comunicador cultural Nil Martín López con el estreno de El dibujante de laberintos, una obra de autoficción con mucho humor y toques de realismo mágico, galardonada con la Beca Odiseo Eòlia 2025. Una comedia sobre las angustias e inseguridades contemporáneas, dirigida por Júlia Valdivielso, donde las relaciones paternofiliales sobrevuelan todo el montaje.

A partir del sábado, el Teatre Lliure de Montjuïc acogerá una propuesta para todos los públicos: el espectáculo visual Kimu (La casa de todos), de la reconocida compañía vasca de teatro familiar Marie de Jongh. Una tierna y divertida propuesta de máscaras ideada por Jokin Oregi. Y durante todo el fin de semana también volverá el espectáculo familiar Pintamúsica al Teatre Goya, una propuesta de Viu el Teatre para niños de 0 a 4 años, que recorre el universo de Joan Miró a través de la música, y que lleva más de una década girando.
Finalmente, el lunes 13 de abril, el Espai Texas también recuperará Mili KK, un espectáculo de teatro documental verbatim sobre los movimientos de Objeción de Conciencia e Insumisión que cambiaron la relación de toda una generación con el servicio militar obligatorio. Con dramaturgia de Jumon Erra y Marc Angelet, la obra se estrenó en el Festival Temporada Alta 2018. Este reestreno conserva al actor Rafa Delacroix del reparto original e incorpora a Xavi Navarro y Joan Marmaneu en sustitución de Francesc Cuéllar y Alberto Lozano.




