La Sagrada Familia vivirá este domingo 14 de junio una celebración muy especial para conmemorar dos hitos históricos: la culminación de la Torre de Jesús y el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. Más allá de la visita del papa León XIV a Cataluña, el templo ha organizado una muestra de la cultura popular catalana con la participación de diversas collas geganteras de Barcelona y de todo el país.
La jornada festiva comenzará a las 10 h delante de la Casa Batlló, en el paseo de Gràcia, donde habrá una actuación musical en la fachada y diversos parlamentos institucionales. En este punto comenzará el primer tramo de un pasacalles que llegará hasta el templo de la Sagrada Familia. Desde aquí saldrán los gigantes de Gràcia, de Vilassar de Mar, la gigantona Crespinella y el cabezudo de Gaudí, que dará el pistoletazo de salida simbólico al pasacalles.
Gigantes relacionados con Gaudí
Hacia las 11 h, está previsto que el séquito llegue a la Casa Milà, la Pedrera, donde la fiesta se ampliará incorporando nuevas figuras. Se añadirán el gigante Gaudí de Riudoms, los enanos Trenca, Dis y Forjat, y también los gigantes guerreros de la Pedrera, que presentarán una imagen totalmente renovada especialmente para esta ocasión. Unos gigantes que son todo un homenaje a Gaudí y que se encontrarán en Barcelona para celebrar el centenario de su muerte.
La comitiva continuará avanzando hasta el paseo de Sant Joan con la calle de Rosselló, donde a las 12.30 h se hará un relevo de protagonistas. Los gigantes de Gràcia y de Vilassar de Mar cederán el protagonismo a los gigantes de la Ciudad, del Pi, de Santa Maria del Mar y de la Sagrada Familia, que se incorporarán al tramo final del pasacalles.
Llegada al templo de la Sagrada Familia
Finalmente, a las 13.15 h, el pasacalles llegará a la fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia, donde tendrán lugar los bailes finales y los parlamentos de clausura. Este momento pondrá el punto final a una jornada que quiere combinar solemnidad, fiesta y tradición.
La celebración quiere poner en valor la tradición gegantera como expresión cultural arraigada en el territorio, a la vez que rinde homenaje a Antoni Gaudí y a su obra más emblemática, la Sagrada Familia. Todo ello, contando con los gigantes y los cabezudos, que para muchos son los mejores embajadores que el arquitecto puede tener en un año de aniversario y de un hito que es, del todo, gigante.




