El Castillo de Cornellà acoge hasta el 26 de julio la exposición 30 anys Concurs de Fotografia Jordiada Memorial Bernardí Fornals, una muestra que presenta una selección de las imágenes galardonadas en sus más de treinta ediciones y que celebra la trayectoria de este emblemático concurso local.
La exposición pone en valor un archivo fotográfico formado durante los últimos años por centenares de imágenes que documentan la vitalidad del tejido asociativo de esta ciudad del Baix Llobregat y la fuerza que la cultura catalana tiene en el municipio. Son instantáneas que muestran elementos como los gigantes, las danzas, los castellers, los diablos, los espacios de juego, la música, las entidades y las tradicionales paradas de libros y rosas, así como todos los momentos que rodean la celebración de la Jordiada.
Un homenaje a la cultura popular catalana
Más allá de una recopilación fotográfica, la muestra es todo un testimonio de la evolución social y cultural de la ciudad, un retrato colectivo que reconoce el papel de este concurso como espacio de promoción del talento fotográfico y que recuerda a todas las personas que han contribuido a su crecimiento a lo largo de los años.
Asimismo, la exposición retrata una fiesta que cada año se celebra en Cornellà alrededor de Sant Jordi. La Jordiada, que este año ha llegado a su 33ª edición, tuvo como escenario principal el Parque de Can Mercader, con una treintena de entidades, sobre todo vinculadas a la cultura popular catalana, que ofrecieron actuaciones, estands y pasacalles. Además, la fiesta sigue creciendo y este año la plaza de la Iglesia también acogió actividades como una cantada de habaneras y un pasacalles con grupos de diablos y dragones de la ciudad.
La exposición se puede visitar de lunes a viernes, de 10 a 14 h y de 17 a 20 h, y domingos y festivos, de 10 a 14 h.
Un espacio emblemático de Cornellà
La exposición se puede visitar en el Castillo de Cornellà, uno de los edificios más representativos de la ciudad. Este gran casal gótico, construido y reformado en diferentes épocas, está situado en la cima de una pequeña colina desde donde domina el barrio Centre y ofrece una visión privilegiada del tramo final del río Llobregat.
Desde el año 2000, después de ser adquirido y reformado por el Ayuntamiento de Cornellà, el castillo acoge diversos servicios municipales vinculados al patrimonio cultural, una sala de exposiciones, el Archivo Histórico Municipal y espacios destinados a actividades culturales y ciudadanas.
Toda la programación aquí.




