Supermercados 24 horas hay muchos en Barcelona, pero que escondan una coctelería solo uno. Se trata de Monk, un local del número 10 de la calle dels Abaixadors que, si no se presta atención, es difícil verlo y descubrir que allí trabaja Giacomo Gianotti, uno de los mejores cocteleros del mundo.
“Que la entrada sea como la de un ‘paqui’ es porque la mayoría de las cosas las hacemos porque nos divierten, como la rúa de hace unos días para celebrar los 100 años del Mundial y La Font del Gat”, dice Guillem Fructuoso, del Grup Confiteria, la empresa que gestiona este establecimiento del barrio barcelonés del Born, situado entre la Basílica de Santa Maria y la Via Laietana. El Grup Confiteria también creó la coctelería Paradiso, coronada en 2022 como el mejor bar del mundo.
Aquel mismo año abría las puertas Monk, una coctelería que, viniendo de la calle, nadie espera. Fructuosos describe el establecimiento por su “aire de iglesia disruptiva y colorida” por las columnas neogóticas que se alzan a ambos lados de la barra, hecho que contrasta con “el orden extraño de un supermercado”. En el interior también hay unas luces de color que van del rosa al azul y que tiñen el gris de la piedra.
Una coctelería de autor para todos los públicos
El hermano de Monk es la coctelería Paradiso, situada en la calle de Rera Palau, también en el Born y que, desde que abrió en 2016, se ha situado en más de un momento en el ranking de mejores coctelerías del mundo. A su vez, Monk “no juega esta liga”, comenta Fructuoso, quien añade que la de la calle dels Abaixadors es una “coctelería de autor para todos los públicos”. Otra peculiaridad es que dispone de una zona exterior con sofás y música. “Esto hace que tenga un aire más cañero”, añade.
¿Y qué se bebe? Entre los cócteles, que tienen nombres de los artistas que han inspirado la creación del espacio, Fructuosa destaca, en primer lugar, el Elliasions: “Es un cóctel fácil de tomar y dulce”. Hay dos más que tienen mucho éxito. Son el Kusama, para los amantes del Ron Negroni, y el Viva Godard, que “llama la atención”.
Desde el Grup Confiteria también celebran que el local ha atraído a numerosas productoras para grabar anuncios y videoclips, como uno de hace años de la cantante andaluza Mala Rodríguez. Finalmente, en cuanto al público que reciben, destacan que el hecho de estar situados en el Born hace que sea inevitable recibir grandes cantidades de turistas. “Viene gente local, pero no es más de un 20% de la clientela”, concluye Fructuosa.





