La escultura sonora que también se podrá comer en el Sortidor

14 de mayo de 2026 a las 08:00h
Este jueves 14 de mayo el patio del Centro Cívico El Sortidor acogerá un Tótem Sonoro, de la mano del colectivo Tiberi Club.

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El patio del Centre Cívic El Sortidor, en el barrio del Poble-sec de Barcelona, acoge esta tarde a las 19h un Tótem Sonoro. Una actividad original con la que se creará una escultura vertical con piezas de verduras y frutas sobrantes de la temporada, que tomará forma de tótem comestible que se irá activando musicalmente.

La iniciativa es de Tiberi Club, un estudio creativo nacido en Barcelona alrededor de 2018 y formado por profesionales provenientes de disciplinas diversas como la arquitectura, las artes escénicas, el diseño y la comunicación, unidos por su pasión por la gastronomía. Son Helena Fradera, Miquel Ruiz, Roger Vila y Rocío Iglesias.

Los cuatro quisieron explorar la cocina como espacio cultural y creativo más allá de la gastronomía tradicional. Con el tiempo, han desarrollado proyectos de dirección de arte y catering creativo para marcas e instituciones privadas, así como iniciativas propias en diferentes espacios de la ciudad. Entre estos proyectos está el Tiberi Bar, abierto hace unos tres años en el barrio del Poble-sec. En esta zona de Barcelona también tienen su estudio, situado junto a Plaça Espanya.

En este contexto, los responsables de Tiberi Club propusieron esta actividad al Centro Cívico El Sortidor como una manera de conectarse con su entorno más cercano y también, porque tal como explican ellos mismos, de vez en cuando les gusta "hacer actividades vinculadas a las instituciones públicas" para mantener su "conexión con la ciudad".

Objetivo: luchar contra el desperdicio alimentario

La actividad del Tòtem Sonor nace de una reflexión sobre el desperdicio alimentario y de la voluntad de trabajar esta problemática desde una perspectiva creativa. El proyecto propone la construcción de una escultura vertical hecha con frutas y verduras sobrantes de temporada, recogidas con la colaboración de la Fundació Espigoladors. Todo ello, con la voluntad de poner el tema sobre la mesa a través del juego: “Como en todos nuestros proyectos, hay una parte de revisión de la tradición y de las maneras de hacer donde el diseño es muy importante, igual que el juego."

Uno de los objetivos de su propuesta es abordar esta problemática sin un enfoque moralizador. En este sentido, el colectivo apuesta por una experiencia abierta y participativa: “Nos interesaba concienciar y generar reacción desde una vertiente más lúdica. Parece que estas problemáticas solo se muestran desde un ‘no puedes hacer esto, no puedes hacer aquello’, y nos parecía interesante construir de forma colectiva un tótem de comida espigada", reflexionan.

A partir de fruta y verdura espigada

A medida que la estructura crezca, también se activará una dimensión sonora: el tótem funcionará como un instrumento participativo que generará sonidos durante el proceso de construcción. Una vez finalizada la actividad, los alimentos utilizados no se tirarán, sino que se pondrán a disposición del público para que se los pueda llevar y consumir. De esta manera, el proyecto cierra el ciclo completo de la comida, desde el residuo hasta la reutilización alimentaria.

La actividad está abierta a todo el mundo y puedes reservar tu plaza aquí. Más allá de este proyecto, el colectivo también prepara el nuevo Tiberi Quiosc, que prevén abrir próximamente en el Museu Marès y del cual pronto darán más detalles.

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