“Baixant de la font del gat, una noia, una noia, baixant de la font del gat, una noia i un soldat. Pregunteu-li com se’n diu, Marieta, Marieta, pregunteu-li com se’n diu; Marieta de l’ull viu”. Así empieza Baixant de la Font del Gat, una popular sardana de Enric Morera i Viura compuesta entre 1926 y 1927. Pero, ¿qué camino hacía la mencionada Marieta? Este sábado 9 de mayo quien quiera podrá recrearlo, a la inversa. “Investigamos y vimos que la ruta podría haber bajado por el antiguo camino del Rec Comtal, que pasa cerca del Bar Mundial”, dice Guillem Fructuoso, del Grup Confiteria, la empresa que gestiona este establecimiento del barrio barcelonés de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera, en Ciutat Vella.
El Grup Confiteria ha organizado un recorrido que saldrá de este bar y llegará hasta otro restaurante que depende de ellos desde hace un año: la renovada Font del Gat. El 25 de abril del año pasado reabría este lugar que se hizo popular en la Barcelona de finales del siglo XIX y principios del XX donde cada fin de semana se celebraban las tradicionales ‘fontadas’, es decir, encuentros populares que se hacían en diversas fuentes de Montjuïc para bailar, comer y beber. En el caso de la Font del Gat, situada en los Jardins de Laribal, en 1925, Puig i Cadafalch construía allí un edificio para que fuera la sede del restaurante La Font del Gat, en el paseo de Santa Madrona, 28, en el barrio del Poble-sec.
La celebración de este sábado se hace, de hecho, para celebrar el centenario de la creación de los dos establecimientos, el Bar Mundial y La Font del Gat. “Como tenemos estos dos establecimientos queremos aprovecharlos”, comenta Fructuoso.

Homenaje a la pandilla del arroz
El desfile arrancará en la plaza de Sant Agustí a ritmo de una charanga y acompañada de cabezudos y de una colla castellera de Barcelona que se conocerá ese día. La ruta pasará por dos otros locales gestionados por el Grup Confiteria. El primero será el restaurante Muy Buenas (calle del Carme, 63) y el segundo la coctelería La Confiteria (calle de Sant Pau, 128).
Fructuoso apunta que en La Font del Gat les esperará un arroz para homenajear a la llamada Colla de l’arròs que se encontraba allí hace cien años: “En los Jardines de Laribal se reunía gente cada domingo y hacían arroces y así se fundó la colla de l’arròs, la cual impulsaron la creación del restaurante”.
Aparte del arroz, el tique incluirá un bol de gazpacho, pan y agua. La fiesta continuará por la tarde, a partir de las 17 h, con una actuación de rumba del grupo del Poble-sec Muchachito y los sobrinos y, finalmente, habrá un pinchadiscos. Los tiques de la fiesta valen 20 euros y se pueden comprar aquí.

Recuperar Barcelona
Con todo, desde el Grupo Confitería se muestran satisfechos de la acogida que han tenido los dos locales por parte del público local. Por un lado, el Bar Mundial reabrió el pasado septiembre después de mantener la persiana bajada durante casi cinco años. Con un siglo de historia, se consolidó como la gran marisquería del barrio, con precios asequibles y un fuerte espíritu popular. Sin embargo, la llegada de la pandemia provocó el cierre de muchos bares y restaurantes. Entre ellos, el Mundial, que en 2021 se despidió. Ahora ha recuperado la esencia del inicio bajo la batuta del Grupo Confitería. “Estamos contentos, no solo por la facturación, sino porque viene la gente que ya venía con los fundadores, la familia Tor”, dice Fructuoso.
Y de Ciutat Vella saltamos a Sants-Montjuïc, donde La Font del Gat ha conseguido, tal como valoran los propietarios del negocio, “volver a atraer a la gente local a Montjuïc”, una zona que, consideran, “se ha dejado de la mano de los guiris”. Además, celebran que con la reapertura aquí también ha vuelto la gente de siempre: “Hay quienes nos dicen que se casaron aquí, que allí hicieron la comunión, y eso nos hace pensar que Barcelona todavía tiene muchas cosas que recuperar”, concluyen.





