La música no solo se escucha: también se viste, se vive, se siente, nos define. Nuestra vida está completamente atravesada por la música y todo lo que la rodea. Con esta premisa, Rock & Arte y Estética (editorial Redbook), escrito por Lorena Montón y Erik Oz, revisa ocho décadas en las que el rock ha marcado tendencias, actitudes e identidades.
Desde los tupés de Elvis hasta el actual universo digital del K-pop, pasando por las boybands, el flequillo emo o el movimiento Free the nipple, la obra conecta estética y contexto social para explicar cómo cada generación ha encontrado en la música una manera de ser y definirse ante el mundo. Un mundo que ha visto cómo algunas de las modas que nacieron de forma espontánea en la calle llegaron a las pasarelas de moda.
“No hacemos solo descripciones estéticas, también explicamos qué pasaba a escala política y social cuando surgían estos estilos”, explica a AMIC Cultura Lorena Montón. Con todo, ofrecen una recopilación casi enciclopédica de las décadas que van desde los años 1950 hasta la actualidad, en un libro a todo color con imágenes que lo convierten en una obra muy atractiva visualmente.
Un proyecto compartido (y muy orgánico)
El libro nace de un proyecto de Montón con la editorial y de la complicidad entre ella y Oz, que se conocieron en un máster después de que él diera un giro profesional dejando el mundo del fast fashion y apostara por el mundo académico. “Solo no me habría atrevido, pero con Lorena se alinearon los astros”, dice a AMIC Cultura Erik Oz. Por su parte, Lorena Montón es periodista especializada en música y docente del Máster en Industria Musical de la UB.
El proceso de creación, explican, ha sido intenso, pero natural, combinando su amistad y el trabajo: “Ha sido ocio mezclado con trabajo: ya íbamos juntos a eventos sobre esta temática y, de repente, todo aquello se convirtió en documentación para hacer un libro”.
Con un sistema de trabajo colaborativo en google drive y muchas horas de investigación, reconocen que el proyecto acabó siendo casi “como hacer otro máster”, centrado en la cultura visual de la estética que hay detrás del rock. Y aunque ambos son muy diferentes, encontraron en esta diferencia una manera muy orgánica de trabajar que se retroalimentaba. “Somos muy similares, pero con gustos musicales muy diferentes… A Lorena le molan las boybands, y a mí el postpunk… Y ya tenemos nuevos proyectos juntos sobre la mesa”, dice Oz.
De Madonna a Rosalía: una historia también reciente
Uno de los puntos fuertes del libro es la voluntad de llegar hasta el presente. Si bien hay mucha bibliografía sobre los iconos clásicos, los autores detectaron que había un vacío que había que llenar: “De la estética de Elvis o Bowie hay mucha cosa, pero del 2000 hasta ahora nos costó mucho encontrar información”.
Esta falta de bibliografía les llevó a hacer un ejercicio de memoria y reflexión generacional sobre los años 2000, cuando eran muy jóvenes: “Más que investigar, ha sido reflexionar sobre cómo vivimos los 2000 y cómo nos influenciaron sus artistas, estéticas y discursos”. Y de este análisis “salen hechos sorprendentes de los cuales no te das cuenta hasta que haces un poco de retrospectiva”, reconocen.
El libro, más allá de los 2000, también recoge fenómenos actuales como el K-pop, Billie Eilish o Rosalía, así como la transformación de la cultura fan en comunidades digitales, donde los fans ya no solo siguen a sus artistas, sino que crean comunidades con identidad propia y llegan a mimetizarse con sus ídolos.
Más que moda: contexto, rebeldía e identidad
Lejos de quedarse en la superficie, Rock & Arte y Estética conecta estética con momentos clave de la historia reciente. Por ejemplo, los autores dicen que la sociedad de los años noventa era mucho más inocente, hasta que en 2008, con la crisis, los jóvenes volvieron a la calle para reivindicar. Además, esta nueva publicación también aborda cómo la música y la moda han ayudado a normalizar nuevas formas de expresión como los diversos cánones femeninos y su hipersexualización, de amistad, de diversidad y de cómo se han ido aceptando diferentes orientaciones sexuales e identidades.
Con un lenguaje accesible y lejos del academicismo, la obra está pensada para un público generalista. Para personas curiosas, amantes de la música o que sintiendo mucho interés por los artistas famosos. Hay Madonna, Lady Gaga, Michael Jackson, Gwen Stefani, My Chemical Romance o incluso, Björk. “Cualquier persona que haya sido un adolescente con gustos musicales conectará con su década”, dice Montón.
Además, la edición juega un papel clave: fotografías a color, elementos visuales icónicos y códigos QR que amplían la experiencia con contenidos audiovisuales, ya que cada capítulo cuenta con elemento, elegido a modo “pieza de museo”, que representa aquella época: por ejemplo los cabellos afros y la música disco. Esta era, la mejor manera, de hacer llegar este contenido, con texto, pero acompañado de fotos, que permiten leer, pero también disfrutar de las imágenes que ahí aparecen.
Un libro necesario
La acogida ha sido positiva, especialmente entre profesionales del sector de la moda y la estética. También en el mundo académico. “Nos han dicho que era un libro necesario. Fusionar música y estética no se había hecho nunca así”, afirman. Ambos sienten que han abierto camino en este ámbito y, de alguna forma, se sienten un poco pioneros.
Además, este será su primer Sant Jordi con este libro, y por eso ya se preparan a conciencia. Harán una presentación oficial en la Biblioteca Vapor Vell, especializada en música, en el distrito de Sants-Montjuïc, el 20 de abril a las 18:30 h.
El mismo día de Sant Jordi también tienen programadas dos firmas: a las 12 h en la Sonora de Gràcia y, por la tarde, en el estand de la editorial Redbook (con una ubicación aún pendiente).




