La librería Finestres ha inaugurado una nueva sede en Gràcia, dedicada a Palestina, donde podréis encontrar ensayo, ficción, poesía, teatro y todo tipo de títulos consagrados a la realidad de este país. La librería ha abierto este viernes 15 de mayo, en la calle Verdi 17 de Barcelona, coincidiendo con la conmemoración de la Nakba, con actuaciones artísticas y un pasacalles. La librería Finestres Palestina será un lugar de encuentro dedicado a la cultura, el pensamiento y la realidad del pueblo palestino, con un fin amplio y diverso y una programación continuada de actividades que quieren abrir conversación, reflexión e intercambio.
Las injusticias de nuestro tiempo nos atraviesan mucho más de lo que querríamos admitir. O, quizás, mucho más de lo que nos atrevemos a mirar de frente. Nos ampara la calma doméstica, la ilusión de una vida resguardada entre paredes conocidas, entre voces estimadas. Y desde aquí, casi sin darnos cuenta, pronunciamos: esto no nos pasará nunca a nosotros. Pero, ¿quién nos garantiza un futuro seguro? ¿Quién nos ha prometido la inmunidad ante la barbarie? La placidez de la vida cotidiana enturbia la lucidez con que deberíamos dejarnos afectar por las vidas de los demás, sobre todo cuando estas vidas son reducidas a cifras, a titulares fugaces, a imágenes consumidas con la misma velocidad con que se olvidan. he aquí cinco títulos que podréis encontrar en la librería Finestres Palestina.
Resistir el exterminio: capital, imperialismo y raza en Palestina (Manifest), de Rafeef Ziadah, Adam Hanieh y Robert Knox hace una lectura analítica y política del conflicto israelí-palestino, desde una perspectiva materialista y anticolonial. Los autores ven la dinámica bélica actual como el residuo, el desecho y el rastro de un tira y afloja entre colonialismo de asentamiento, capitalismo, imperialismo y racialización. Ponen luz allí donde el relato dominante simplifica, despolitiza y neutraliza. Sumergidos en dinámicas de fragmentación visual, de marcos mediáticos simplificadores y de desinformación generalizada, Resistir el exterminio se opone a las narrativas de masas que describen Palestina como un conflicto “atemporal”, para desmontar la imagen hegemónica de manera distante, apelando a la reflexión antes que a la herida emocional.
Los autores narran la historia del pueblo palestino como una sociedad atravesada por complejidades políticas, sociales y de clase, para dar aún más peso a su resiliencia y resistencia. Un pueblo que emerge desde la fragmentación, desde el dolor, desde la desposesión y la persistencia cotidiana. Resistir el exterminio nos invita a leer Gaza desde una posición más incómoda, pero también más honesta, y esto nos permite tomar conciencia de aquello que a menudo falta en el debate público: la conectividad de la guerra con sus fundamentos estructurales, y el diálogo entre actualidad y una historia de desposesión que no ha dejado nunca de producirse.
Esta misma voluntad de desmontar el relato dominante atraviesa Un detalle menor (Navona), de Adania Shibli, una novela que conduce al lector hasta el corazón del terror sin necesidad de alzar la voz. Shibili describe la ocupación militar israelí desde una escritura seca, contenida, casi aséptica, y es precisamente esta falta de estridencia la que hace emerger con más fuerza el terror latente en que viven los palestinos: la indefensión ante los controles, las barreras, los mapas alterados y los pueblos borrados. La autora propone una lucha contra la amnesia impuesta, batallando contra una violencia que deshace cuerpos, espacios y, sobre todo, recuerdos.
Un grito por los niños de Gaza: voces, imágenes y testimonios del genocidio (Ara Llibres) de Txell Feixas Torras y Cristina Mas Andreu es el contrapunto de un discurso compartido. Es un grito. Un grito que nace de los niños, pero que convoca a todo un pueblo: madres, médicos, periodistas, fotógrafos, músicos, activistas y poetas. Los testimonios que componen el libro evidencian que el dolor y la pérdida son compartidos. Que la tragedia no se arrincona en un único lugar, ni en una sola voz. Cada testimonio ocupa un lugar, tiene un nombre: Raji, Najwa, Sonia, Rima, Andream Ahmad, Rafeef. Sabemos quién habla, desde dónde, en qué instante. La individualidad combate la deshumanización, transforma el discurso: ya no cedemos espacio a las víctimas, demostramos que ocupan espacio, que son merecedores. Un grito por los niños de Gaza es un libro compuesto de fragmentos, textos breves y poemas que ponen palabras al dolor, pero también al rostro, al trazo y al cuerpo. Fotografías e ilustraciones se convierten en un fragmento más del relato de las vidas que se han perdido, y que aún se pierden. Las imágenes nos obligan a mirar. Y mirar es, aquí, también asumir responsabilidad. Un libro que se convierte en el testimonio literario de lo que significa morir en vida.
Si he de morir (Sembra) de Refaat Alareer respira a trompicones, como lo hace la vida bajo las bombas. Es un libro atravesado por múltiples registros: la reflexión histórica, la memoria personal, el ensayo cultural y la poesía. Porque solo desde esta heterogeneidad se puede demostrar que la historia irrumpe por todas partes: dentro de la casa, dentro del aula, dentro del amor, dentro de la lengua misma. Refaat Alareer, poeta, narrador, profesor, traductor y activista palestino de Gaza, asesinado en un bombardeo israelí en diciembre de 2023, escribe desde este umbral. Y escribe sabiendo que la palabra es una de las pocas cosas que aún pueden desafiar el asedio. Porque no escribe desde la nostalgia, sino desde el amor por la vida, por la cultura, por la posibilidad de imaginar una Palestina libre antes incluso de que esta exista. Hay en estas páginas una muerte que no llega solo como final, sino como condición impuesta sobre la vida misma; y, a pesar de todo, persiste una voz que se resiste, que se niega a ser reducida a ceniza, que continúa nombrando el mundo incluso cuando el mundo se derrumba.

Gassan Kanafani vuelve al kilómetro cero de la herida Palestina con Retorno a Haifa y Hombres bajo el sol (Club Editor), dos novelas breves que nos hablan de la Nabka, el exilio y la pérdida del hogar. En Retorno a Haifa, Saïd y Safia vuelven a una casa que ya no les pertenece y se enfrentan no solo a la ruina material del pasado, sino también a una identidad rota, encarnada en aquel hijo que perdieron y que ha crecido como judío israelí. En Hombres bajo el sol, en cambio, tres generaciones de refugiados palestinos atraviesan el desierto dentro de un camión cisterna, atrapados entre la necesidad de huir y la incapacidad de tomar las riendas de su propio destino. Kafani inscribe Palestina dentro de una conciencia herida que aún busca persistir; una literatura que, incluso desde la derrota, continúa golpeando la pared del tanque para ser escuchada.
Todos nos merecemos amar, ¿verdad? Todos nos merecemos ser educados, ¿verdad? Todos nos merecemos vivir. Que se lo pregunten, pues, al pueblo palestino; a las víctimas de un genocidio sin precedentes. A los niños muertos en vida, a quienes les espera una muerte mejor de lo que significa, para ellos, vivir. Como dice Greta Thunberg, “haced silencio cuando los niños duermen, no cuando los matan”. He aquí un volumen de libros que nos enseñan a mirar el presente y entender los antecedentes, para combatir el olvido de aquellos que merecen amar, aprender y vivir.




