Salvadiscos: el refugio del Poble-sec para los amantes del vinilo

24 de diciembre de 2025 a las 08:00h
Actualización: 20 de enero de 2026 a las 16:12h
El espacio Salvadiscos es un punto de referencia para los amantes del vinilo. Foto: Joanna Chichelnitzky

Guarda esta noticia en mi perfil

Guarda esta noticia en mi perfil

Comparte la noticia

Los amantes del sonido analógico y de las sesiones de disc jockey tienen un rincón cultural en el barrio barcelonés de Poble-sec. Echamos un vistazo un viernes.

Son las ocho y media de un viernes por la noche y en la plaza de Santa Madrona del Poble-sec se respira fin de semana. Un grupo de jóvenes se sientan torpemente en un banco, hablan y abren latas con las manos. Me pregunto si también vienen dispuestos a conocer Salvadiscos, este templo del disco de vinilo. No entran, tiran calle abajo. Otro día será.

A primera vista, esta asociación cultural sorprende por su aspecto de pecera musical. Desde fuera, se ven unas enormes estanterías de madera que albergan más de 8.000 vinilos. De entrada, la idea podría despertar cierto síndrome de Diógenes, pero lejos de eso, Salvadiscos es el santuario de una pandilla de exploradores culturales que compran y venden vinilos de primera y segunda mano y ofrecen sesiones de DJ con sonido analógico.

Foto: Joanna Chichelnitzky
Salvadiscos está situado en el barrio barcelonés de Poble-sec. Foto: Joanna Chichelnitzky

El buen rollo empieza tan pronto como entras. Hoy hay tres socios: David Ayllón, Salva Torras y Valentina Montone, melómanos de pura cepa. De inmediato muestran su arsenal. Ayllón pasea por el pequeño local y dispara títulos y músicos de todas las épocas. “La Sala Razzmatazz se llama como se llama gracias a este vinilo”, relata mientras saca con mucha delicadeza de una estantería Jazzmatazz, del rapero estadounidense Guru.

Salva remueve vinilos en otra parte de la sala donde hay decenas: soul, blues, hip-hop, House… Lo tienen todo. Explica que la mayoría de los discos han pasado por el quirófano, ya que estaban estropeados y, cuando llegan a Salvadiscos, los someten a una “operación de riesgo”. Los reparan, los limpian y les cambian la funda. En definitiva, los salvan

Pero la guinda del pastel de esta asociación son las sesiones de pinchadiscos de vinilo que ofrecen de miércoles a domingo con una gran variedad de estilos, aunque confiesan que la música negra es la que más les representa. Además, la actividad no se queda en estas cuatro paredes. También hacen talleres abiertos para que la gente aprenda a pinchar. “Estamos muy vinculados al barrio y queremos que pueda venir todo el mundo”, dice Valentina Montone.

Foto: Joanna Chichelnitzky
DJ Suru, residente en Salvadiscos, empieza a pinchar con toda la sabiduría de un coctelero experto. Foto: Joanna Chichelnitzky

Todo este jaleo comenzó hace diez años con el mismo Torras y un antiguo socio, Jordi Ribé, ambos vinculados al mundo de la música, cuando compraron 600 discos de un local nocturno y de un sello que cerraban. La herencia de aquel inicio todavía es palpable. “Los cargaban en estas cajas de fruta y los vendían en los mercados”, dice David Ayllón mientras toca una de las cajas que, en lugar de melocotones, ahora guarda vinilos. Años más tarde, abrieron una pequeña tienda en este local que, durante la pandemia, se convirtió “en un punto de encuentro de DJs, de amantes de la música y de los que querían aprender a pinchar”. Aquel caldo de cultivo desembocó en la creación de Salvadiscos en julio de 2021. Han pasado más de cuatro años y ya suman más de 11.000 socios que pagan una cuota de once euros anuales. El acceso a la tienda durante el día, sin embargo, es libre.

Ya son las diez y media y el local se va llenando. La gente se apoya en la barra, presidida por el barman Lucan Vieira, que hace malabares con las mezclas. Al otro extremo de la sala, el DJ Suru, residente en Salvadiscos, empieza a pinchar con toda la sabiduría de un coctelero experto. Todavía con el buen recuerdo, salgo fuera y me golpea la quietud nocturna de las calles que rodean este espacio único en medio del Poble-sec.

El espacio Salvadiscos es un punto de referencia para los amantes del vinilo. Foto: Joanna Chichelnitzky
David Ayllón, Salva Torras, Valentina Montone y Lucan Vieira, melómanos de pura cepa. Foto: Joanna Chichelnitzky
Regístrate para obtener recomendaciones personalizadas

Suscríbete al boletín de AMIC CULTURA para estar al día de todos los eventos y actividades.