El 26 de junio del próximo año se cumplirán cincuenta años de la primera manifestación del Orgullo LGBTIQ+ en España. En Barcelona, bajo la convocatoria del FAGC (Front d’Alliberament Gai de Catalunya), se reunieron unas 5.000 personas en la Rambla con el lema “Libertad sexual”.
Estos días, con la manifestación del Orgullo como horizonte, la cineasta barcelonesa Aïda Soler prepara el calendario de grabaciones del documental de ficción Barcelona, retrat pendent, que podremos ver el verano de 2027 en la gran pantalla.
Como dice la directora, el film pretende dar voz y homenajear “a todas las artistas, vecinas y espacios culturales de la Barcelona que resiste ante la gentrificación, el auge de la derecha y la desmemoria”. El documental cuenta con el guion de Marc Rosich y la propia Soler, con quien hablamos días después de que haya cerrado la campaña de Verkami con la que busca financiar la investigación histórica, el rodaje y la producción del documental.
La figura protagonista del film será José Pérez Ocaña, más conocido como Ocaña, que fue un performer, artista, anarquista y activista LGBTIQ+ de gran renombre en Barcelona en los setenta y ochenta. Lo encarnará Lola Buzón, actriz sevillana. La pieza seguirá los pasos de Ocaña, que conversará con la actriz y performista Jèssica Pulla, “representante de la escena emergente queer actual”, como apunta la cineasta. “Es una excusa para trazar un mapa vivo y cultural de la Barcelona transgresora que hay hoy en día”, remarca Soler.
“No se trata de romantizar los ochenta”
La directora es consciente de que el audiovisual a menudo nos puede hacer idealizar el pasado. “No se trata de romantizar los ochenta. La contracultura entró en una época oscura con las drogas, pero sí que nos hace ver que ahora hay una especie de chispa anestesiada que hace que no nos movilicemos. El motivo es que somos una generación precarizada y el auge de la derecha no lo pone fácil”, reflexiona.
El documental quiere evidenciar, por lo tanto, que de cultura alternativa y dedicada al colectivo LGBTIQ+ ha habido siempre y todavía hay en Barcelona. Lo que pasa es que ha sido relegada en pequeños locales y teatros. “Estamos allí porque el espacio público está privatizado y no hay dignidad, hay precariedad. Hay circuito, claro, y hay representación audiovisual, existe RuPaul’s Drag Race, pero no nos representa a todas”.
En cuanto a los tiempos de trabajo, esta primavera ya han filmado bastantes escenas, pero el trabajo más importante lo harán este verano, cuando grabarán diversas fiestas y actuaciones que se hacen coincidiendo con el Orgullo. La conversación ficcionada entre Ocaña y Jèssica Pulla se grabará en octubre. Estos días, por lo tanto, están programando los rodajes con personajes de la escena queer de Barcelona, especialmente alrededor del Paral·lel, como por ejemplo Glòria Ribera, Brigitta Lamoure, Ruïnosa y las Strippers de Rahola, Kellypassa, entre otras. Todas ellas tendrán su espacio en el documental para explicar en qué estado de salud se encuentra la cultura disidente en Barcelona.
Del Park Güell a la plaza Reial: el archivo pendiente
“En Barcelona se programan cabarets y espectáculos de travestismo cada semana, pero la gente no lo sabe”, apunta la directora. Para crear cultura disidente también hay que conocer de dónde venimos, y por eso estos días, el equipo de Barcelona, retrat pendent comparte en Instagram fotos e informaciones diversas sobre lo que han llamado “el archivo pendiente”, es decir, espacios y momentos que alimentaron la cultura barcelonesa hasta los ochenta. Un ejemplo son las imágenes de las Jornadas Libertarias del Park Güell, que se celebraron en el año 1977, o de la plaza Reial, que es donde vivía José Pérez Ocaña y donde hoy podemos encontrar un bar que lleva su nombre, el Ocaña. El Molino del Paral·lel no podía faltar en esta recopilación. ”El espacio por excelencia, de las disidencias; artistas de variedades, cabaret, cupletistas y transformistas. A lo largo de los últimos años se ha transformado en un espacio corrompido por el capitalismo y el interés turístico”, denuncian en la publicación.
Todo este material que podéis ver aquí ha formado parte del proceso de documentación de la cineasta y el guionista. De hecho, Soler apunta que también han consultado el Archivo Ocañí en Cantillana, el pueblo del artista. “En algún momento queremos conocer a su hermano también”, avanza.

Un homenaje a Ocaña y a Barcelona
Aïda Soler nació en el barrio de Sant Martí de Provençals en 1998 y actualmente vive en Vallcarca. Graduada en la ESCAC en el año 2020, es una cineasta especializada en Producción de Cine y miembro y creadora de la productora audiovisual Injúries i Calúmnies. La idea de Barcelona, retrat pendent, tal como comparte, nace de una situación de “crisis” como cineasta. “Veía que muchas pelis volvían a las raíces a través del pueblo, pero yo no tengo pueblo, yo tengo Barcelona y quería descubrir dónde están las raíces de la ciudad”, apunta.
Al ver que Barcelona se “desdibujaba en una postal turística” pensó que también se estaban perdiendo los espacios queer y, en consecuencia, “refugios para la comunidad LGBTIQ”. Enseguida pensó que la figura de Ocaña, de quien es una gran fan, le permitía hacer un homenaje al legado que dejó en la ciudad e, incluso, en ella misma, porque además de cineasta, es performer drag king.
Finalmente, la directora sueña en voz alta y dice que desearía estrenar el documental en algún festival o al menos proyectarlo en un espacio como el Antic Teatre o el Teatre Arnau delante de todos los artistas que han colaborado en el proceso.





